18 abr 2012

UNA PEQUEÑA REFLEXIÓN

Yo nací en la década de los 70 y cuando comencé mi etapa escolar tenía 4 años lo que se llamaba parvulario, allí estuve hasta los 6 años que empecé 1º de E.G.B. (así se llamaba antiguamente).
Os aseguro que con 6 años aprendí a leer, a escribir, a la pequeña responsabilidad que se me encomendaba a diario, hacer deberes en casa. Los dos años anteriores jugué, pinté, descubrí el mundo que me rodeaba, y pude poner toda mi creatividad en marcha, creo que a muchas de vosotras os pasó lo mismo, y no por ello no tenemos nuestras carreras, estudios profesionales, etc. ¿Por qué ahora con 4 y 5 años (por no decir los de diciembre, que tienen 3 y 4 años respectivamante) les negamos su juego, creatividad, descubrimiento, haciendo fichas aburridas como nosotros les decimos, con las formas y colores que les pedimos, sin dejarles libertad de elección?
Un ejemplo muy claro, muchos de nuestros niños de 3, 4 y 5 años hacen como mínimo la jornada laboral de los padres, les dejamos a desayunar a las 8 u 8.30 hasta las 16.30 ó 17.00 h. y algunos de los peques con alguna actividad extraescolar. Si nosotros los padres, cuando llegamos a casa estamos exhaustos y sin ganas de ponernos de nuevo a trabajar, ¿por qué se lo exigimos a nuestros pequeños? ¿dónde se quedan sus gustos y preferencias cuando llegan a casa?. Una pequeña reflexión...

3 comentarios:

  1. Anónimo17/4/12

    ¡Ánimo! si uno cambia, su entorno puede cambiar. Juguemos mucho con nuestros niños, no es tan importante que saquen buenas notas como potenciar su creatividad, ya que la creatividad potencia exponencialmente la inteligencia con la que todo ser humano nace y que la educación actual estrangula. Permitamosles un futuro digno como seres humanos potencialmente creativos e innovadores, que les lleve a conseguir sus sueños. Amelia

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    1. Muchas gracias Amelia por tu comentario me siento apoyada. Un abrazo

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  2. Desgraciadamente el paso del primer ciclo de educación infantil, en el que toda la educación está basada en el juego y la experimentación, al segundo ciclo suele ser un cambio bastante grande para los pequeños. Y el paso del segundo ciclo a primaria vuelve a ser un cambio importante. La cantidad de deberes que suelen traer a casa suele dificultar bastante las relaciones familiares. Los padres llegamos a casa de una larga jornada y los niños igual, además tienen alguna actividad extraescolar, a las que les apuntamos bien por que hagan algo que les gusta y desean hacer o bien para ampliar más aún su jornada pues los padres no llegamos a recogerles. El resultado es llegar a casa con nuestros hijos a una hora ya bastante avanzada y encima tenernos que poner a pelear con ellos por los deberes, que como es lógico no quieren hacer, y aunque quieran, su fatiga mental impide que los realicen de forma ágil y amena. Estoy completamente de acuerdo en que la sobrecarga de jornada y deberes puede estropear la relación famiiar y que debemos racionalizar mejor el tiempo que los niños pasan en el centro educativo y darles mayor tiempo de ocio. Siempre he pensado que nuestro sistema educativo no es el más idóneo. Además los padres debemos mentalizarnos en pasar con nuestros hijos tiempo de 'calidad' aunque no sea en gran 'cantidad'. Es la única forma de mantener una relación familiar unida y sana.

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